Nuestra empresa... nuestra gente


Todavía no estamos tan viejas.... pero vamos en camino...


Desde que comencé en mis años en Punta Arenas, Bastidor se perfiló como una pequeña empresa familiar que quería generar trabajos para lograr el éxito. Entendimos inmediatamente que ambas cosas van de la mano.

La suerte estuvo de nuestra parte cuando nos dimos cuenta de que a nuestro alrededor estaba la gente adecuada para aprender y ser el pilar de la empresa. En su mayoría eran mujeres dueñas de casa, de mucho esfuerzo, que buscaban siempre el bienestar de sus hijos, gente buena, gente linda, todas dispuestas a asumir el desafío y lanzarse a un nuevo oficio. Existían limitaciones de todo tipo, pero nada que no se pudiera superar con esfuerzo y ganas de aprender.

Asi creamos 4 talleres independientes en sus casas, donde pueden seguir atendiendo a sus niños, sus nietos y su vida, de otra manera no sería posible tenerlas con nosotros... viven cerca y lejos. Cada vez que nos preguntan por qué seguimos con gente que vive tan lejos les decimos "porque sin ellas no existimos, porque ellas estuvieron dispuestas y aprendieron todo, porque trabajan con cariño y una lealtad a toda prueba y porque nos impresionamos y luego nos reímos mucho cuando algo sale mal...". Parece que entre todos hacemos un buen grupo de volados, olvidadizos, temerosos, alegres y a veces afligidos, pero trabajadores hasta la médula y con ganas de crear trabajo para nosotros y para otros. Gracias a nuestras viejas.... Toyita, Oriana, Gladys y las que se nos suman en emergencias...

Sandra